Un año más nos adentramos en la primavera, época de buen tiempo en la que las calles se llenan de vida, nos desprendemos de los abrigos y los árboles florecen liberando toneladas de polen que atemorizan a cualquier alérgico. Por mucho que intenten evitarlo no se libran de los molestos picores o estornudos que según el estudio de la Funcación MAPFRE provocan distracciones al volante que causan muchas muertes al año en carreteras. Para prevenirlos os damos unos trucos que todo alérgico debe tener en cuenta al conducir.
Asegúrate de que tu coche cuenta con un filtro HEPA que impide la entra de polen al vehículo. Sino lo sabes, pregunta al comercial que te lo vendió, mira en el libro de mantenimiento del coche. Aunque si lo tiene debería llevar el sello de organismos como TÜV Rheinland o ECARF que certifican que el modelo ha superado las pruebas antialergia en laboratorio.
No obstante puedes reducir la entrada de polen en un 99% siguiendo consejos tan sencillos como mantener las ventanillas cerradas para evitar su entrada o no viajando con animales debido a que su pelo afecta a los alérgicos, así como el polen o la suciedad que pueda acumular.
Por supuesto es muy importante mantener limpio el interior del coche y más si los sillones son de tela, empleando un aspirador para que te libre de restos de polen y ácaros. Además activa el sistema de recirculación del aire acondicionado que poseen todos los coches y evitar así que se tome el aire del exterior. Sin embargo, para que sea más efectivo, es aconsejable que propietario del vehículo cambie todos los años el filtro antipolen que cuesta entre 15 y 30 euros o si ve que está sucio (cuando el aire acondicionado no funciona como debería) limpiarlo con aire a presión.
Por último es aconsejable no conducir al amanecer y el atardecer sobre todo si circulas por comunidades como Extremadura, Andalucía, Castilla La Mancha y Madrid que poseen altas concentraciones de polen.
Fuente: noticias.coches


















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