El precio del combustible es uno de los gastos añadidos más recurrentes a los que nos hemos de enfrentar cuando compramos un coche. Cada vez que planeamos un viaje, es un coste añadido. De modo que si adquirimos algunos hábitos a la hora de conducir que nos ayuden a reducir el consumo podemos ahorrar bastante. Ya os contamos que una buena idea es localizar la gasolinera más barata y cercana con la ayuda de los datos que ofrece el Ministerio de Industria. Pero al conducir también se ahorra.
Uno de los mejores hábitos que podemos coger, tanto para ahorrar gasolina como para mejorar nuestra seguridad es el de conducir a una velocidad lo más constante posible, sin frenadas ni acelerones bruscos. Si, además, lo hacemos entre los 50km/h y los 90km/h, el coche circulará en su rango de velocidad de consumo más económico.






Via RSS