A partir de 2011, todos los coches nuevos que se matriculen en la UE tendrán que incluir luces de conducción diurna, las LCD (luces que marcan la posición del coche sin llegar a iluminar la vía). La medida, obligatoria desde hace tiempo en los países nórdicos, se presenta como una fuente de seguridad que podría tener un fuerte impacto en la reducción de accidentes.
Entre tanto, la DGT recomienda que circulemos con las luces de cruce (las luces “cortas”) puestas a cualquier hora que cojamos el coche durante el invierno. Este otoño será un buen momento para empezar a acostumbrarnos. Como conductores no tendremos que hacer nada en particular: las LCD son frontales y se encienden automáticamente con el motor, pero sí tenerlas presentes. Vienen así a complementar a las de posición en la parte trasera del coche.





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