El director de la DGT, Pere Navarro, anunció la semana pasada la intención de su organismo de limitar a 30 km/h el límite de velocidad en las calles de las ciudades que cuenten con un carril por sentido. Aunque estas son el 85% de todas las calles españolas, este tipo de vías sólo soportan el 20% del tráfico rodado, explicó Navarro, de modo que la medida no tendría un impacto muy alto en la circulación general.
La razón pricipal para este cambio en el reglamento de circulación es la seguridad de los peatones, que representan el 46% de los fallecidos por accidentes de tráfico en las ciudades. “A 70 kilómetros por hora no se salva nadie; a 50 kilómetros por hora, se salva el 50% y a 30 kilómetros por hora, se salva el 95%”, afirmó el director de la DGT. Mantener vehículos circulando a menor velocidad puede tener impacto en la contaminación, ya que las emisiones del motor se reducen a menor velocidad.






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