Sumergidos en agosto, el mes vacacional por antonomasia que provoca la huída en estampida de las ciudades, quedando prácticamente desiertas, dejando a la vista un aspecto similar a la que se muestra en la famosa serie The walking Dead (aunque esta vez, sin zombies). Nos escapamos a zonas mas agradables, casi como si de una migración se tratara, como por ejemplo a nuestras turísticas costas o paradisiacas islas como canarias o Baleares.
Sin embargo no todos pueden disfrutar del ansiado paréntesis, convirtiéndose en este caso en los reyes de las zonas urbanas de nuestro país. Para todos ellos, los afortunados y para quienes se tengan que quedar y puedan hacer alguna que otra escapada express a la costa, os proponemos como podéis mantener en forma o comenzar a practicar deporte al lado del mar; que siempre es mas agradecido.
Correr por la playa: el ejercicio cardiovascular es uno de los más recomendados por los médicos para mejorar el sistema cardiaco y respiratorio, e inclusive para sentir un pequeño estado de euforia al acabar, debido a una sustancia emitida por nuestro cerebro que nos hace más felices durante un tiempo limitado, después de haber practicado deporte. La brisa fresca del mar siempre ayuda mientras disfrutas al trote de una bucólica puesta de sol, tal como si de un caballo se tratase. Aunque no te extiendas demasiado en tu carrera debido a la carga que aguantan los tobillos.
Nadar contra las olas: se puede equiparar al levantamiento de peso que podamos hacer en el gimnasio, lo que nos ayudará a ejercitar toda la parte superior con una sola actividad. Si aún así te quedan fuerzas, puedes fortalecer los hombros y los brazos con unos cuantos largos en el mar; un ejercicio 4 en 1.
Senderismo: si prefieres la montaña en vez de la playa o tienes cerca una, puedes disfrutar de la naturaleza y respirar el aire más puro realizando caminatas por el bosque, que puedes culminar en un picnic; siempre agradable y sobre todo si lo haces en buena compañía. Aparte de disfrutar este deporte, te permite fortalecer la parte inferior del cuerpo, que nunca viene mal para lucir unas tonificadas piernas.
Surf: si amas el mar y te disfrutas como un enan@ en el agua; coge una tabla y lánzate a surcar las espumosas olas. Un deporte tan inestable como este requiere de un mínimo conocimiento, así que mejor, dar alguna clase antes y con la práctica serás la envidia de la costa.
Palas: para quienes son más reticentes al deporte, una buena opción es jugar a las palas donde podrás demostrar tus reflejos y destreza pasando un buen rato con esfuerzo moderado.
Por último e imprescindible, darse un relajante baño en agua salada y fría ayudará a recuperar los músculos eliminando parte de las molestias, sin olvidar el sentimiento de que supone sumergirse en aguas naturales.
Fuente: revista GQ.













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